martes, 4 de noviembre de 2014

Mi paseo. Tu camino.

En el paseo, en este mi paseo vivo mi primer beso.
Dulce la tierra que piso y amarga es tu lengua
que anuncia el veneno y su promesa.
Las embajadas de tus pestañas me cierran el trayecto
y no logro conseguir un visado para mí.

La mochila cargada de sonrisas que nunca lo fueron;
en mis bolsillos solo hallo lágrimas de una sangre
blanca y no pura. El blanco no significa nada.

Mis pies duran lo que dure este paseo, mi paseo.
Los zapatos duran lo que dure el camino, tu camino.
Tus besos me estorban y me dan vida a la vez,
las hojas del diario manchadas de tu tez,
manchadas del dolor que producen las piedras al estrellar
tu piel y a gastar tu ánimo.

Dulce la tierra que piso y amarga es tu lengua
que anuncia el veneno y su caída en tu camino.

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