domingo, 4 de enero de 2015

Soneto III.

Por allá va aquel hombre caminando
que marcha soñando por ser soñador.
Halló tristeza y se cree explorador.
Intentó amar y amó escapando.

Escapó por aquello que va odiando.
Escapó de aquello que siente horror.
Él camina para sentirse mejor
pues al andar recuerda olvidando.

El hombre camina eternamente
como todo humano debe caminar.
Encontró lo que nunca encontraba;

dos mil caricias dadas dulcemente,
dos mil dulces besos a los que amar
y el recuerdo por el que caminaba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario