lunes, 15 de junio de 2015

La condición y consecuencias de la sublimación humana. Primera parte.

Desde que el ser humano es consciente de que lo es, siempre ha buscado una forma de vivir segura, donde poder cobijarse y expandirse como animal en este mundo.
El ser humano necesita vivir bajo un techo y cuatro paredes. Si entendemos esta proposición genérica de una manera menos literal, se entiende este techo como lugar absoluto. Históricamente, el ser humano no puede vivir a la intemperie ni en este mundo ni en el “más allá”. Para ello se inventan estos lugares absolutos tales como el cielo, el paraíso, el infierno (técnicamente es un antítesis de lugar absoluto, aunque realmente lo es)…
Estos lugares absolutos surgen como sublimación del ser humano ante situaciones que no puede afrontar mediante su propia existencia. En esto se basa la historia occidental, en una serie de sublimaciones del propio ser humano contra el ser humano.
Estas sublimaciones conllevan grandes globalizaciones que afectan a la manera de pensar y de vivir de toda una sociedad. Si Esparta no hubiese vencido a Atenas, Sócrates no se hubiese sublimado debido a la situación represiva que vivía diciendo: “Si la polis no nos cobija, nos cobijará el cosmos”. Si Petrarca se hubiese acostad con doña Laura, la poesía seguramente no existiría como existe hoy día. Estos son ejemplos de sublimaciones trascendentales en nuestra historia. La cultura nace por sublimación.

Por cada sublimación o serie de sublimaciones existe, se crea o se modifica el lugar absoluto para todos los ámbitos. Para explicar esto es mejor recurrir a las mencionadas globalizaciones. El ejemplo de Sócrates y el cosmos daría lugar a una serie de acontecimientos que derivan en la primera globalización que se extendería hasta el Renacimiento. Es mucho tiempo para un periodo tan diverso, pero realmente fue la idea del cosmos lo que condicionó la cultura y el pensamiento hasta Petrarca y los renacentistas. Sublimar es racionalizar miserias tanto presentes como futuras.
Durante el periodo del Renacimiento y el Barroco se gestó la revolución del pensamiento de Kant y el auge germano en materia filosófica, política, literaria… Goethe, Schiller, Holderling, Novalis, Nietzsche… Esta sería la segunda gran globalización en nuestra historia mencionando los precedentes renacentistas y barrocos.
Todo pasó del cosmos al imaginario con Kant y esto llevó a muchos filósofos –Nietzsche, Schopenhauer- a terrenos críticos con aquello que habían abandonado llamando a todo lo anterior, en palabras de Nietzcshe, “la historia de un error”.

Con esto, el concepto de lugar absoluto cambia y pasa al propio ser humano. Pero el ser humano es un animal simbólico, por eso las grandes construcciones como catedrales o monumentos, obras literarias o la revolución industrial emergente durante esta segunda globalización, son parte del cambio en el pensar, y por lo tanto, cambio en el lugar absoluto. Se piensa que todo es un manifiesto de la conciencia o del espíritu.

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