lunes, 12 de octubre de 2015

Agonías y Maravillas. Parte 7.

Morimos con cada palabra y ventilamos nuestras lenguas. Un estado emocional que defina mi suelo para así palpar el aire de aquel horizonte; de aquella página escrita a fuego en mis ojos. Me vuelve loco la idea de pensar en el olvido de todo lo que ha pasado. Si me asomo en el espejo aún me pongo nervioso y vuelvo a soplar la silueta de tu nariz. Un beso sería la divina condena. Los años pasan para los soñadores y las horas pasan para la gente como yo. Bendigo el mundo en el que habito.

2 comentarios:

  1. Me acabo de pasar por tu blog y quiero decir que me gusta tu poesía. Tienes un nuevo seguidor con ganas de leer más.

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  2. Gracias! Espero estar a la altura de las expectativas :)

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